Alojamiento permanente
Residencia de largo plazo con enfermería y todos los cuidados diarios: un hogar estable, seguro y con compañía siempre. Su cuarto, su silla, sus costumbres.
Consultar estadía permanenteEnfermería, medicamentos, mesa compartida y compañía. Nada de eso es espectacular. Y es justo lo que una familia necesita cuando no puede estar todo el día. Aquí se hace con método y con cariño, sin excepciones.
Esto es lo que recibe cada persona que vive con nosotros, todos los días. No porque esté en un manual, sino porque así se cuida a alguien que queremos.
Enfermera y cuidadora internas, de día y de noche. Siempre hay alguien del equipo en el hogar.
Cada abuelo tiene su pastillero y su registro: la dosis correcta, a la hora correcta, sin excepciones.
Brindamos acompañamiento a citas médicas y diligencias fuera del hogar. Es un servicio adicional, con costo aparte, que coordinamos con la familia.
La ducha, la piel, la ropa. Lo hacemos con la delicadeza y la privacidad que nos gustaría para nosotros mismos.
Preparada aquí, con las indicaciones médicas de cada abuelo y la mesa siempre compartida.
Juegos, música, terapia, manualidades y conversación. Días con algo que esperar.
La mirada
Envejecer no es una enfermedad. Es una etapa, con sus cosas: lo que se extraña, lo que se dejó de hacer, lo que todavía dan ganas de hacer. Por eso, cuando alguien llega, preguntamos cómo duerme, qué desayuna, qué le gusta. Y armamos el día con eso.
Que decida qué ropa ponerse. Que siga tomando su café como le gusta. Que se acuerde de lo que pueda, y que nosotros lo ayudemos con el resto. Así se cuida a alguien sin quitarle su lugar.
Acompañamos a quienes viven con Alzheimer u otro deterioro cognitivo, a quienes se recuperan de una caída o conviven con varias enfermedades. No los reemplazamos: trabajamos de la mano con su médico, psicólogo, fisioterapeuta y nutricionista, siguiendo sus indicaciones y formulaciones.

No todas las familias necesitan lo mismo. Hay quien busca un lugar definitivo; hay quien necesita unas semanas, después de una cirugía; hay quien solo quiere que su mamá no esté sola de día.
Residencia de largo plazo con enfermería y todos los cuidados diarios: un hogar estable, seguro y con compañía siempre. Su cuarto, su silla, sus costumbres.
Consultar estadía permanentePara la recuperación después de una hospitalización, o mientras la familia trabaja o viaja. Los mismos cuidados, por semanas o meses.
Consultar estancia temporalLa persona pasa el día con nosotros, con todas las atenciones y la mesa compartida, y duerme en su casa. Mientras la familia trabaja, no queda sola.
Consultar plan diurnoHorarios claros, comida casera y gente alrededor. Todos los días del año.
Reciben apoyo con su higiene, se levantan sin prisa, desayunan algo calentito y tienen su primera conversación del día.
Paseos al aire libre y ejercicios suaves, según el ritmo de cada abuelo.
Una pausa a media mañana: algo ligero y conversación.
Comida casera con dietas cuidadas, mesa compartida y descanso.
Recreación, terapia, religión, juegos, música y manualidades. Cada uno, según sus preferencias.
Otra pausa, con algo rico y compañía.
Se cena temprano, como en casa.
Cada abuelo termina el día como quiere: televisión, conversación o a dormir temprano.
Atención permanente: si alguien se levanta o necesita algo, hay quien lo acompañe.
Incluyéndonos. Elegir dónde vivirá un mayor de tu familia es una de las decisiones más difíciles. Estas preguntas te ayudan a ver con claridad.
Si puedes, hazlo. Así ves el hogar como es en un día cualquiera: el trato entre el personal y los abuelos, los olores, cómo reaccionan los residentes.
El trato lo dice todo. Fíjate si los llaman por su nombre, si los miran a los ojos y si hay cariño real en la rutina.
El cuidado nocturno es donde más fallan los hogares. Pregunta quién acompaña las noches y qué protocolo sigue si algo pasa.
Pregunta qué pasa si la persona que cuidas llega a necesitar más cuidado del acordado. La respuesta honesta vale más que el precio.
El ingreso
Queremos conocer a la persona antes de recibirla. Y queremos que nos conozcas a nosotros.
Cuéntanos quién es, qué necesita y qué te preocupa. Sin compromiso.
Visítanos con calma. Mira el hogar, habla con nosotros, siente el ambiente.
Revisamos si podemos dar el cuidado que necesita. Si no, te lo decimos.
Sin presión. Si es aquí, acordamos el ingreso y los detalles.
Si tu pregunta no está aquí, escríbenos por WhatsApp. Contestamos personas, no un formulario.
Enfermera y cuidadora internas, atención permanente de día y de noche, medicamentos exactos para cada abuelo, cuidado íntimo con delicadeza, alimentación casera con dietas cuidadas, recreación y actividades. Se brinda el acompañamiento a citas médicas y diligencias como servicio adicional.
La enfermera y la cuidadora son internas: duermen en el hogar y están disponibles toda la noche. Si alguien se levanta o necesita algo, hay quien lo acompañe.
Cada caso se evalúa con cariño y honestidad: queremos asegurarnos de poder dar el cuidado que merece. Conversemos sobre tu caso por WhatsApp o en la visita.
Cada abuelo es distinto y el valor depende del nivel de cuidado que necesita. En la visita te compartimos la tarifa exacta, con toda la tranquilidad y sin compromiso.
Sí, y es lo primero que te recomendamos. Las visitas son todos los días de 9:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m. Escríbenos por WhatsApp y la coordinamos.
Primero conversamos, después vienes a conocer el hogar y revisamos juntos si podemos dar el cuidado que necesita. Si la respuesta es sí, acordamos el ingreso y los detalles sin presión.
En la Carrera 36B # 5B3 - 46, barrio San Fernando Nuevo, al sur de Cali. Visitas: todos los días de 9:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m.
¿Te queda una duda que no está aquí?
Escríbenos y la resolvemos.
Te esperamos con las puertas abiertas, todos los días de 9:00 a.m. a 12:00 m. y de 2:00 a 5:00 p.m.